Growing up in Gomez Palacio, Durango, Mexico, Dr. Tony Miranda met God early in his life. “By the grace of God, I am the 4th generation of believers on both sides of my family. Here in the States that is more normal, but in Mexico that is actually unusual,” he tells us. “My parents took me to church every Sunday, and as a child, I joined our church’s youth group and became a member of the Royal Ambassadors, a mission education organization.”

Dr. Miranda pursued God actively from a young age seeking to strengthen his faith through retreats, camps, and Congresos. “I first received the call from God at a youth camp when I was in college,” he shares. “One night, the preacher at the camp extended an invitation to those who felt God was calling them to serve in full time ministry. Before I knew it, I was in the front of the crowd answering the call.”

As he has grown in his calling through years of ministry experience and academic degrees, Dr. Miranda now finds himself fulfilling his call at Stark College & Seminary. “I would say my call is to inspire others to have a close relationship with God through my own experiences and teachings,” he says. “I am thankful for the opportunity to help students foster this relationship every day.”

Dr. Miranda also helps individuals foster their relationship with God outside of the classroom. In particular, he is very involved with the Hispanic community in South Texas and is a candidate for president of Convención Bautista Hispana de Texas. “Throughout my time serving churches, I have seen the cultural and generational change Hispanic churches are experiencing in Texas,” he says. “Convención Bautista Hispana de Texas is addressing these experiences, creating programs to equip leaders, and fostering unity among Hispanic churches.” With his dedication to inspiring students, serving the church, and bringing together the Hispanic community, we are excited to see how Dr. Miranda keeps answering his call at Stark College & Seminary and throughout the South Texas community.

 

Leer en español:

Al crecer en Gómez Palacio, Durango, México, el Dr. Tony Miranda empezó su caminar de fe y se relación con Dios en una etapa temprana de su vida. “Por la gracia de Dios, soy la cuarta generación de Cristianos por ambos lados de mi familia. Aquí en los Estados Unidos ver esto es más normal, pero en México es un tanto inusual”, el también nos dice, “Mis padres formaron parte esencial en mi crecimiento en la fe, desde chico me llevaron a la iglesia cada domingo, y con el tiempo me uní al grupo de jóvenes y de alabanza de nuestra iglesia”.

El Dr. Miranda formó parte activa en diferentes ministerios que fortalecieron su fe y otras actividades tales como retiros de  jóvenes, campamentos y congresos. “La primera vez que sentí un llamado de Dios fue en un campamento juvenil cuando todavía era un estudiante”, él comparte. “Una noche, el predicador en el campamento extendió una invitación a quienes creían que Dios los estaba llamando a servir en el ministerio de tiempo completo y antes de darme cuenta, estaba al frente junto con otros jóvenes que respondieron al llamado”.

A de los través de experiencia en el ministerio y títulos académicos, el Dr. Miranda ahora se encuentra cumpliendo su vocación en Stark College & Seminary. “Mi llamado es inspirar a otros a tener una relación más cercana con el Señor e inspirar a otros a través de mis propias experiencias y enseñanzas”, argumenta. “Estoy agradecido por la oportunidad de ayudar a los estudiantes a fomentar esta relación con Dios cada día”.

El además ayuda también a los estudiantes a crecer en su relación con Dios fuera del aula de clases. “A lo largo de mi ministerio sirviendo al Señor al servicio he visto el cambio cultural y generacional que están experimentando las iglesias hispanas en Texas”, dice. “La Convención Bautista Hispana de Texas está creando programas para equipar a los líderes jóvenes y  a la vez fomenta la unidad entre las iglesias hispanas”. Con su dedicación a inspirar a los estudiantes a servir en la iglesia local y a la comunidad hispana, nos complace ver cómo el Dr. Miranda sigue respondiendo a su llamado en Stark College & Seminary y en toda la comunidad del sur de Texas.